- ¿Me vacilas?
- No, te estoy dejando.
- Vaya... Nunca pensé que sería de este modo. Algo progresivo, tal vez; Perder el cariño...
- Nada de eso, todavía te quiero.
- ¿Entonces...?
- Me haces daño. No puedo dormir, ni pensar, ni concentrarme... Ni siquiera relacionarme con otros sin que se me cruce tu imagen. Quiero volver a mi vida...
- ...y yo lo pago.
- Tú no lo entiendes, YO lo pago. Ya no puedo salir, ni bailar,ni acostarme con otra gente sin pensar que eso es malo...
- ¿Y eso es malo...?
- Yo antes era feliz, sin compromiso...
- No tenemos compromiso, ese era el trato.
- No tenemos compromiso... pero te amo. Y eso es un compromiso. Me pareció bien todo esto. Tú tienes tu vida, yo la mia... no nos agobiamos. Pero es mentira. Yo ya no tengo vida. Me gustaba mi vida. Poder estar con quien quisiera, ir a distintos sitios con distintos hombres, asistir a celebraciones... Pero ahora no puedo. Ya no me interesan otros sitios, ni las celebraciones, ni otros hombres... Solo me interesa uno. Y no puedo estar con otros. Ni siquiera me apetece. Por eso es un compromiso... que no quiero.
viernes, 15 de marzo de 2019
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)
