martes, 2 de julio de 2019

Vivezas

"Lo que pasa es que en realidad no esta pasando nada, nada de nada. Hace tiempo que nos perdimos en una terrible maraña de nosequeses y tiramos al lado del camino, como si ya no sirvieran, todas las botellas rotas de las que hasta hace dos días bebíamos para embriagarnos como dos bohemios obsesionados con acabar esa noche con su último aliento de vida. Se han secado todas las hojas de los libros que nos regalábamos cuando todavía pensábas que una cruzada intelectual era lo único por lo que merecía la pena dejarse las uñas. Ayer, sin embargo, me acordé de que debajo del cajón de la mesilla se esconden los recuerdos que guardamos cuando todavía nos reíamos de las felices (¡felices!) parrafadas surrealistas que nos daban los mendigos de las plazas de Madrid. Apenas un album de fotos veladas, ya no guardan más que luces, sombras y vanos contrastes entre rojos vivos y muertos tolerándose a regañadientes con unos labios pintados. No eran los tuyos, pero parecía como si en aquel invierno te evocasen con más fuerza que veinte mil hombres que arremeten contra la inamovible serenidad del portón de entrada de una fortaleza. Volví a leerte una vez más los versos que escribió un capitán vestido de poeta:

Qué tienes, qué tenemos,
qué nos pasa...?

Y tal vez sea, (tal vez), que nos estamos desangrando (no solo una vez, si no muchas) o quemándonos juntos en esta ducha de fuego que no es más, insisto, que un puñado de espigas arrancadas de las ubres de la vida cotidiana..."