domingo, 20 de noviembre de 2016

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¿Sabes? Ayer me preguntaba donde quedaron las bovinas de los carretes gastados que volaron por la hostilidad del tiempo. Tengo ganas de gritarte o de largarme por la escalera de incendios que cuelga de la fachada donde guardas nuestro nido. Quizá sea yo, o una puta redomada que me clava la memoria mientras buscas por las calles huesos viejos de tu infancia. Estoy cansado y furioso o tal vez la noche me somete a tus pecados por culpa de un trago amargo que me empujó entre tus senos. Pese a todo me debato porque siento que te escapas, y me encuentro desterrado con los muertos de tu pecho...

miércoles, 16 de noviembre de 2016

A tomar por culo

Una noche Jacob me preguntó por qué me acostaba con todas esas chicas. Desde luego, ninguna respondía al manoseado perfil intelectual y existencial que tanto me esforzaba en describir cuando en las borracheras entre amigos alrededor de una mesa baja con una botella de whisky alguien me preguntaba qué era lo que yo buscaba en una mujer perfecta. Lo azaroso y aleatorio de mi vida sexual probablemente respondía al puro miedo, a la férrea necesidad de demostrar que todavía era capaz de seducir a cualquier mujer y pasar un buen rato revolcándome con ella entre las sábanas de su cama. Que hubiesen leído a Kerouac, a Bukowski o que tuviesen alguna mínima idea sobre la filmografía de algún director de la Sexta Generación de cine chino no tenía mucha importancia; al fin y al cabo, ese era el ideal, la meta a seguir, la utopía en el horizonte que, con su llegada, acabaría una búsqueda infinita del amor perfecto y se establecería para quedarse. Mientras tanto, y hasta entonces, lo que importaba era vivir, vivir a todo trapo demostrándose a uno mismo que todavía era posible encandilar a cualquier ingenua joven que creyese que esa noche estaba triunfando con el reluciente pez al que había echado el anzuelo cuando, en realidad, todo discurría según el magnífico y eterno plan que alguien había dispuesto en su loca huida de la rutina, el compromiso y el establishment de las relaciones sociales.

martes, 3 de mayo de 2016

Charlotte

Me llamaba "Pierrot", y todavía no puedo decidir si lo hacía por pura voluntad de preservar un hálo cinematográfico en nuestra historia o porque nunca llegó a saber con certeza cual era mi verdadero nombre. Sin embargo eso no fué un inconveniente, y reconozco que una de las cosas que hicieron que me interesase por ella al principio fué que era la única mujer en llamarme de tal modo. Aún recuerdo el sonido de su voz pronunciando en un francés titubeante esas dos erres revoltosas del apodo del payaso melancólico, y como a su tierna exclamación siempre la acompañaba una sonrisa alegre y decidida que ejercía sobre mí una atracción irresistible. Todavía sigo maldiciéndome por no haber aprovechado la fruta dulce que el destino me dejó en los labios aquella noche en que el exceso de alcohol (o tal vez, quien sabe, tal vez algo de atracción verdadera) la llevó a abalanzarse sobre mí con un intenso y largo beso que me hizo retroceder ante el vigor de aquel impulso.

Cuando pienso en todos los hombres que la deseaban, no me deja de venir a la cabeza la imagen de aquella Justin que Lawrence Durrell deconstrulló para su Cuarteto de Alejandría, y me siento en parte afortunado por haber podido gozar de la que muchos considerarían una versión moderna de la femme fatale del escritor británico.

Si tan solo hubiese tenido la suficiente voluntad y resolución para llamarla...

miércoles, 23 de marzo de 2016

Leda

Si hay una mujer a la que amé en el sentido más puro de la palabra, con lealtad canina, con entrega desinteresada e inconsciente, con inocencia, con pura devoción, si hay una mujer a la que amé, digo, esa fué Leda.

Como un puro sueño adolescente, el gran primer amor, el gran comienzo, ella se apareció en mi vida por una clara confabulación del destino, por un empeño firme de los astros en que finalmente ocurriese alguna historia entre nosotros. Es la única explicación que se me ocurre al hecho de que años después descubriéramos la enorme cantidad de situaciones y contextos en los que nos habíamos cruzado, incluso conscientemente, a lo largo de nuestra vida, sin que en ninguno de ellos acabáramos relacionándonos... hasta que la rutina de compartir una geografía local común en nuestra ocupación diaria hizo del todo imposible seguir ignorándonos.

Por aquel entonces era...